El Hospital Viera de Ayer

Reseña histórica

El médico norteamericano Roy B. Nutter fue el fundador y primer director de este centro hospitalario.

El doctor Nutter llegó a Honduras a trabajar con la United Fruit Company. Después de laborar un tiempo con la transnacional, se traslada a Tegucigalpa con el fin de fundar un hospital en esta ciudad. Fue en el mes de marzo de 1933 que el doctor Nutter llega a la capital y se pone en contacto con el doctor Manuel G. Zúniga para la creación de lo que es actualmente el centro hospitalario privado de mayor prestigio en Honduras.

De esa forma, el 24 de abril de 1933, queda legalmente organizada la sociedad Hospital Viera S.A. con Registro de Sentencia No. 398, Folio 417/422, Tomo 16, Registro de Comercio No. 69, Folios 206/212 Tomo 8 integrada por Roy B. Nutter, Manuel G. Zúniga, Carlos J. Pinel, Majín Herrera, Gustavo R. Pinel, Laura López de Rivera, Rafael Osorio Girón, Venancio Callejas, Romulado B. Zepeda, Ramiro Zúniga, Hortensia Viuda de Fiallos, Clementina de Zepeda Durón, Dolores F. de González, Rubén R. Barrientos, Erick Paysen, Agapito Fiallos, Ignacio Agurcia, Tomás Alonzo, Guillermo Elvia, Salvador Díaz Del Valle, Juan M. Zúniga, Manuel M. Calderón, María Cristina de Chacón, Gonzalo S. Sequeiros, Carlos E. Fiallos, Héctor Alfredo Medrano y Santos Soto.

El 14 de junio de 1933 el doctor Roy B. Nutter y el abogado Tomás Alonzo recibieron de Ignacio Agurcia un lote, en calidad de donación con más de dos manzanas de extensión en la “Finca Viera” ubicada en las faldas del cerro El Picacho, para que allí se contruyera el Hospital Viera.

Ya con el terreno en su poder, los dirigentes del futuro centro hospitalario convocaron a concurso privado para construir el Hospital.

Los únicos que participaron en el concurso fueron los ingenieros Francisco Pratts y José C. Valle. El doctor Nutter aceptó las ideas de uno y del otro, por lo tanto les pidió que se fusionaran para que elaboraran el plano.

La arquitectura del Hospital Viera se hizo en forma de “U” abierta en base a la idea del doctor Nutter para tratar de aprovechar la iluminación y la ventilación. La construcción del hospital duró unos ocho meses, aproximadamente, y el costo de la misma sobrepasó los ochenta mil lempiras. En las instalaciones del equipo de Rayos X colaboró el técnico norteamericano Kenneth See.

Fue así que el 22 de junio de 1935 se inaugura, con el mejor de los sucesos, el Hospital Viera bajo la dirección de su fundador y creador doctor Nutter. Desde su inicio, el Hospital Viera tuvo un enorme prestigio, ya que el doctor Nutter además de haber sido un excelente cirujano fue un brillante ginecoobstetra y por lo tanto trajo al mundo centenares de niños. Desde la costa norte se trasladaban a Tegucigalpa muchas futuras madres para ser atendidas por él.

Entre los mayores colaboradores del doctor Nutter en el Hospital Viera estaban los doctores José T. Mendoza y Alejandro Lara, cirujano el primero y Jefe del Laboratorio el segundo, y la secretaria Olga Ribas de Rivera.

El doctor Nutter murió de un infarto cardíaco mientras se dirigía al Hospital Viera a cumplir con su deber. Con su muerte, el hospital que ya era de su exclusiva propiedad, quedó acéfalo perjudicando enormemente la labor iniciada por el médico norteamericano.

Nuevos propietarios

La crisis económica del hospital se pronunciaba aceleradamente, por lo que la viuda del doctor Nutter, que deseaba regresar a su país de origen, vende las instalaciones del centro hospitalario, incluyendo en la venta la hipoteca de varios miles de lempiras, a un grupo de hondureños que deseaban manejar el hospital.

Los nuevos socios, que integraron la segunda sociedad del Hospital Viera, no lograron ningún éxito, por lo tanto tuvieron que deshacerse del inmueble siendo por ello la vida de dicha sociedad muy efímera.

Brilla una nueva luz

Debido a la situación caótica del Hospital Viera, en enero de 1959 el Ahorro Hondureño se vio en la necesidad de ponerlo en subasta pública. Es así como un grupo de médicos hondureños, que ya habían adquirido estudios de especialización en hospitales de Estados Unidos, Europa y América del Sur, se unen para formar la nueva Sociedad Hospital Viera S.A. la cual fue legalizada por el abogado Daniel Casco López el 23 de abril de ese año.

El nuevo Hospital Viera inicia sus labores bajo la siguiente administración:

PRESIDENTE: Dr. José T. Mendoza
SECRETARIO: Dr. Carlo A. Delgado
TESORERO: Dr. Elías Faraj
VOCAL 1o: Dr. Manuel Sequeiros
VOCAL 2o: Dr. Octavio Vallecillo
COMISARIO: Dr. Nicolás Odeh Nasralla

Comienza la lucha

Al tener el Hospital Viera bajo su administración, la Nueva Sociedad comienza a trabajar arduamente con el fin de reactivar el centro hospitalario y proporcionar a los hondureños un servicio médico eficaz y moderno.

La tarea no resultó fácil pues a medida que llevaban a cabos sus funciones los médicos se tropezaban con gran cantidad de problemas. Una de las mayores dificultades era el estar ubicados lejos de la ciudad, por consiguiente, sólo personas que poseían vehículo propio podían visitar el hospital.

Otro obstáculo grande era la división que había entre el hospital y el consultorio de los integrantes del cuerpo médico. Frecuentemente existían casos de pacientes graves que necesitaban la atención no sólo de su médico de cabecera sino también de interconsultas con otros médicos especialistas en diferentes ramas, muchas de las cuales se atrasaban por el tiempo que los médicos demoraban al trasladarse de su clínicas al hospital. Este era un problema que los integrantes de la nueva Sociedad del Hospital Viera tenían que resolver rápidamente.

Además, las instalaciones del viejo hospital resultaban inadecuadas para llevar a cabo un tratamiento médico moderno. El obsoleto servicio de Rayos X, el poco funcional laboratorio, las inexistencia de un servicio de emergencia, los viejos elevadores y otra gran cantidad de pequeños detalles obstaculizaban el trabajo del nuevo grupo, todos ellos con ideas renovadoras en ela medicina.

Entre las acciones inmediatas a tomar para lograr su metas, la nueva Sociedad Hospital Viera, S.A. duplica su número de socios, escogiendo entre el gremio médico capitalino profesionales capaces, diligentes y responsables. Después de fortalecer el equipo humano la nueva Sociedad se propone a luchar incansablemente a costa de sacrificios y largas horas de trabajo para lograr una integración entre los miembros del cuerpo médico y así trabajar en un centro hospitalario moderno y funcional, el cual comienzan a construir en el centro de la capital.

Para la compra del terreno, los médicos adquirieron un préstamo bancario que también cubrió parte de los gastos de construcción.

En esta ocasión la construcción del nuevo Hospital Viera estuvo a cargo de la Compañía “Williams y Moncada”, y la misma duró tres años aproximadamente.

El 3 de febrero de 1970 se constituye la Sociedad Clínicas Viera, ofreciendo el servicio al público el 1 de mayo de 1970. En esa fecha se dio un paso hacia adelante al concentrar en un solo lugar al cuerpo médico integrado por especialistas de reconocido prestigio fuera y dentro de nuestro país.

Tres largos años tuvieron que esperar los médicos para ver coronado su ideal, o sea el traslado del Hospital Viera al mismo edificio de las Clínicas.

Fue el 13 de abril de 1973 que el Hospital Viera comienza a funcionar en el nuevo edificio, ubicado frente al Concejo Metropolitano del Distrito Central, con modernas instalaciones de Rayos X, laboratorio, servicio de emergencia, salas de partos, sala cuna y cuidados intensivos manejados por escogidos profesionales que han hecho del Hospital y Clínicas Viera un centro de prestigio para la medicina hondureña.

En la transformación del nuevo Hospital y Clínicas Viera participaron en gran medida las religiosas de la Orden de las Hijas de Jesús, pues con sus consejos basados en la experiencia, imprimieron al hospital las características de la mística y entrega al trabajo hacia el paciente.

Es por eso que en el Hospital y Clínicas Viera vive el recuerdo de Sor Antonieta Henry (QDDG), quien fue una entusiasta colaboradora especialmente en la rama de enfermería.

Otra de las religiosas que ayudó en la etapa inicial del centro hospitalario fue Sor Fernanda Berube quien trabajó en el nuevo hospital hasta que fue trasladada a Haití.

En el buen funcionamiento de la nueva Sociedad Hospital y Clínicas Viera merecen un especial reconocimiento las esposas de médicos que en forma abnegada y desinteresada han colaborado en el departamento de Administración.

Ellas han sabido comprender a sus compañeros de hogar que se ausentan durante varias horas del día y de la noche por desempeñar su trabajo para bien de la humanidad.